Bridal Pret-a-Couture

El alma del vestido

El alma de un vestido está en su tejido, por eso en Maribel Urbano no escatimamos tiempo ni recursos en seleccionarlos primorosamente allí donde sea necesario acudir. Tejidos exclusivos de alta costura, artesanías punteras y tradicionales, antigüedades, curiosidades y diseños únicos acuden puntuales a su cita con nuestras clientes cuando estas visitan nuestro taller.

El alma sola, sin embargo, no hace un vestido. Nuestras creaciones no solo poseen un alma noble. Ese espíritu se une al mejor y más comprometido diseño y a la confección más perfeccionista para adecuarse a la esencia de cada una de nuestras clientas.

El proceso de creación de un vestido a medida

Elaborar un vestido a medida requiere tiempo, amor y entrega, por lo que recomendamos a nuestras clientas que se pongan en contacto con nosotros con tiempo suficiente. La antelación necesaria, como es natural, dependerá entre otros condicionantes de la complejidad de la elaboración requerida, y de la dificultad de consecución de las telas y apliques.

Como norma general, para evitar nervios y urgencias innecesarios recomendamos una antelación mínima de seis meses para empezar a hablar de un vestido de novia, y 3 o 4 meses para vestidos de madrina o invitada.

La primera visita se realiza en el taller, donde sucede la magia. En esa primera entrevista, conocemos a nuestras clientas, hablamos sobre sus expectativas, les enseñamos nuestro trabajo y materiales, definimos la idea original, y a partir de ahí elaboramos el presupuesto. Una vez aceptado este, comenzamos con los preparativos de la confección.

Las pruebas del vestido comienzan con dos meses de antelación al evento y se suceden tantas como sean necesarias para que cuando el vestido salga de nuestro taller, tanto artesana como clienta se sientan encantadas con él.